octubre 12, 2006

¿Qué es un día de campo sin mantel rojo, canasta de picnic, pájaros y mariposas jugando, y ese sentimiento de tranquilidad y esperanza?

¿Qué es un olor cuando no recuerda nada, cuando se diluye en aquél al que estamos habituados?

¿Qué es una canción cuando no despierta secretos abandonados en un cajón, debajo de la almohada, o atrapados en la piel?

¿Qué diablos es un amanecer que se ha repetido incesantemente por los últimos diez o veinte años si no logra ya maravillarnos?

No es nada. No parece haber nada sin emoción.