octubre 23, 2005

Es la verdadera tristeza,
La que no vive en tiempo o espacio.
La que no molesta ni preocupa,
Sino que silenciosa habita
Y nada más.

La que ni siquiera me preocupo por sacar,
La que vive en mí
Sin relacionarse con nada,
Ni con una lágrima.

A la que trato de buscarle motivos,
Sin angustia o afán,
Sin que existan
Porque ya se han ido esfumando,
Y sólo queda tristeza.

Es la pura tristeza,
La tristeza que me gusta:
Con causa invisible,
Con ardor invisible, tierno y suave.

Tan grande es la tristeza,
Tan reales sus razones
Que ya no las siento,
Y la tristeza soy yo.