
No es más que el ardor que persiste aún en mi garganta de cada trago que he tomado de recuerdos, nostalgias olvidadas vueltas a vivir, y sueños, tanto de los imposibles como de aquellos tan probables y cortados por fragmentos de realidad que me despiertan y permanecen latentes y al acecho a cada paso que doy. Vuelve la temporada de la embriaguez y la debilidad.
Como si fueran tragos cortos de alguna clase de alcohol, empujo la botella de la somnolencia hacia mis labios e inhalo la ebriedad, desconecto mis sentidos y los oriento hacia la nada, hacia el vacío, hacia todo el aire que me rodea sin tocarme.
Soy como el vidrio quebradizo en el que un líquido estancado reposa sin salida. Estoy hecha de pedazos afilados y frágiles de recuerdos y esperanzas, pegados con las lágrimas que lloré cuando pasaron a otra dimensión, y cubiertos con remolinos de la confusión en la que vivo cada vez que el cúmulo de sensaciones se desintegra y soy consciente de que no lo recobraré jamás.
Aún así, son "ilusiones vivientes que nos alimentan día a día." M.R
junio 06, 2006
"alcohol existencial"
dizzy images snatched by
Juliana
at
9:01 p. m.
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